CDMX

Invierno 17, Colonia Merced Gómez, A. Obregón, 01600, CDMX

Michoacán

Álvaro Obregón 56 Piso 3 Oficina 3, Colonia Centro, CP 58000, Morelia

Teléfono: 

01 (443) 312 40 48

  • Facebook - White Circle
  • Twitter - White Circle

Sitio diseñado por SICDOS

Please reload

Recent Posts

Consideraciones:

a) La sociedad civil se ha organizado a lo largo de la historia para dar respuesta y proponer alternativas a las problemáticas que e...

ONG´s con perspectiva de Derechos Humanos

May 3, 2012

1/3
Please reload

Featured Posts

Panorama del marco fiscal para 2018

May 18, 2018

Entrados en el segundo trimestre de 2018, la mayoría de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) han cerrado sus ejercicios de cumplimiento de obligaciones fiscales del pasado 2017, al tiempo que termina el periodo más intenso de la presentación de propuestas para la procuración de fondos. Es tiempo de adentrarse en la operación del proyecto  social, de volcarse al trabajo de campo. Inicia la época de mayor contacto con los beneficiarios ya sean organizaciones implementadoras, donantes o fortalecedoras.

 

Justo este tiempo, se pinta perfecto para detenernos y dar una mirada en retrospectiva al marco normativo en materia fiscal para las Organizaciones de la sociedad Civil cuya última reforma significativa entró en vigor el 1 de enero de 2017. En suma a esa reforma, tenemos la Resolución Miscelánea Fiscal (RMF), facilidades administrativas, que emite el Sistema de Administración Tributaria (SAT) para el ejercicio en vigor (2018) y sus consecuentes modificaciones a lo largo del año.

 

 

Aquella reforma fiscal de 2017,  que como muchos sabemos, sin ser información confirmada por las autoridades (pero lo que es evidente… no se puede tapar el son con un dedo) tuvo origen o al menos podemos decir que coincidió en tiempo con el caso de cambio de residencia fiscal (llevarse el patrimonio y operación a otro país) de la Fundación Mary Street Jenkins, caso que en 2016 se llevó el titular a la mayor defraudación filantrópica en la historia. (Álvaro Delgado, 24 abril 2016, www.proceso.com.mx)

 

En consecuencia, la normatividad fiscal vigente, contempla diversas disposiciones de entre las cuales abordo en este espacio las tres que considero de mayor trascendencia en lo inmediato:

1. El informe anual de transparencia (como se conoce coloquialmente) del ejercicio 2017 se presenta a más tardar el 31 de mayo de 2018.

 

(Regla 3.10.25 de la Resolución Miscelánea Fiscal para 2018)

Esta es una disposición que se establece en la RMF para 2018 y que hasta el ejercicio pasado se venía presentando entre los meses de agosto y septiembre. El informe da razón del origen y destino de los recursos operados durante el ejercicio por las donatarias autorizadas y estadísticamente, no presentarlo,  está en entre los dos principales motivos de  revocación de la autorización de donataria.

 

Viene propicio recordar en este punto, que tras los sismos ocurridos en México el pasado  septiembre de 2017,  las donatarias autorizadas quedaron obligadas a informar en tres etapas (informes) sobre si recibieron o no donativos vinculados a dichos sismos y que el tercer informe al respecto se presenta junto con el informe anual de transparencia de 2017.

 

 

 

2. La modificación de los requisitos que deben cumplir los estatutos de las Organizaciones de la Sociedad Civil para ser o continuar siendo donatarias autorizadas.

 

En concreto, cambia la forma en que deben establecerse dos cosas: las cláusulas referentes al momento de liquidación o cambio de residencia fiscal y la obligación de obtener nuevamente, en un plazo no mayor a doce meses, la autorización de donataria en caso de revocación o pérdida de vigencia de la misma. (Fracción V del Artículo 82 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta)

 

Este tema es de suma importancia ya que implica que las organizaciones que obtuvieron su autorización de donataria antes de 2017, deben modificar y protocolizar ante notario dichas cláusulas para presentarlas al Servicio de Administración Tributaria. Las fechas se establecen en la Resolución Miscelánea, que hasta este momento van de 2018 a 2021 de acuerdo al monto de ingresos del 2017 de las donatarias autorizadas.    (Regla 3.10.20 de la Resolución Miscelánea Fiscal para 2018)

 

 

 

Resulta importante mencionar, que al presentar la modificación de estatutos al área de donatarias del SAT se encuentra en total facultad de revisar de forma íntegra el expediente de la organización para efecto de emitir la notificación de continuidad de la autorización de donataria. De tal suerte, que es recomendable que al momento de la actualización de estatutos se actualice también la constancia de acreditación de actividades de la organización que tiene vigencia de tres años a partir de la fecha de expedición.  (Regla 3.10.2 y 3.10.6 de la Resolución Miscelánea Fiscal para 2018)

 

3. Establecimiento expreso de que las cuotas de recuperación no se consideran ingresos por actividades distintas a las autorizadas como donataria.

 

Lo anterior  implica dos aspectos trascendentes: el primero, para las donatarias autorizadas las cuotas de recuperación no son sujetas de Impuesto Sobre la Renta ISR y la segunda y más trascendente a mi parecer es que la exención de ISR es sólo para las donatarias autorizadas.

 

La disposición anterior suma a la definición, que muy marcadamente  desde la reforma fiscal de 2014 viene haciendo la autoridad, de un marco normativo fiscal de beneficios orientados preferentemente a las donatarias autorizadas.  Lo anterior  se traduce en la limitación de fuentes de ingresos exentos de Impuesto Sobre la Renta para las organizaciones que no son o no desean ser donataria autorizada.

 

 

Para efectos de lo que se entiende por cuota de recuperación, la autoridad define en la Resolución Miscelánea  para el ejercicio en curso lo siguiente:

 

“Se considerarán cuotas de recuperación, los montos cobrados por las instituciones autorizadas para recibir donativos deducibles en términos del artículo 82 de la Ley del ISR, por la prestación de servicios directamente relacionados con su objeto social, siempre que dichos montos permitan a la organización civil o fideicomiso autorizado para recibir donativos hacer sustentable la operación cotidiana de los servicios que prestan y sean menores o iguales a los precios de mercado”

 

(Regla 3.10.25 de la Resolución Miscelánea Fiscal para 2018)

 

En perspectiva  podemos visualizar una labor depuradora de las Entidades Sin Fines de Lucro por parte de las autoridades hacendarias que se apoya en la normatividad fiscal vigente para este 2018 y de la que estaremos viendo resultados en primera instancia este ejercicio con alcance al 2021, año en donde a mi parecer dicha depuración se va a ver con una disminución significativa del número de donatarias que no lleguen a presentar sus estatutos actualizados.

 

La normatividad fiscal vigente para Organizaciones de la Sociedad Civil pone como meta "obligada" la autorización de donataria como puerta de acceso a los beneficios fiscales que ofrece el régimen tributario de las Entidades Sin Fines de Lucro, cuando dicha autorización tiene un fin distinto al de dar acceso a beneficios fiscales.

 

La autorización de donataria inicialmente fue integrada al marco fiscal como el permiso para expedir a los donadores recibos deducibles por los donativos recibidos. Dicho de otra forma incentivar la inversión social a través de proyectos privados  operados desde  las OSC, dejemos de lado (en este momento) si más o menos eficientes que las iniciativas en las que el Gobierno invierte los impuestos de los mexicanos, para mejorar las condiciones de vida de la población y contribuir en el desarrollo social desde diversas áreas prioritarias de atención como la cultura, los derechos humanos y el medio ambiente por mencionar algunos.

 

Con lo anterior no quiero decir que las medidas de exigencia en términos de transparencia y los beneficios fiscales deban otorgarse solo a aquellas organizaciones que demuestran estar invirtiendo los recursos que obtienen en la construcción de un mejor país. Digo más bien que la exclusión de dichos beneficios a organizaciones que trabajan como una donataria, no es el medio para garantizar el mejor uso de las inversiones sociales y que se debería estar trabajando en un marco normativo más eficiente en términos de la realidad local y global de los proyectos sociales que hoy en día tienden mayormente al emprendimiento social con un alto grado de innovación en sus propuestas de acción.

!Gracias a nuestros aliados de difusión! 📣👍

 

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Follow Us
Please reload

Search By Tags